sábado, 28 de marzo de 2009

Dos nuevos libros

Estamos de enhorabuena. El genial Julio César Romano, miembro del Consejo editorial de Perkeo, acaba de publicar otros dos nuevos libros de literatura juvenil. Por un lado está El gigante Ganfal y el caballero oscuro, en la editorial Homo-Legens, la esperada continuación de El pozo de los mil truenos, un libro repleto de viajes, aventuras, batallas… Un relato en el que destacan los valores y donde se lucha constantemente contra las apariencias. Pero esta semana también ha salido a las librerías El gladiador cristiano, en una muy cuidada edición de la editorial Palabra, una novela que sirve de acercamiento a la Roma de los césares y al fascinante encuentro que allí tiene lugar entre el mundo pagano y cristiano. Dos libros interesantísimos, dos nuevos caminos para soñar. Gracias, Julio César.

viernes, 13 de marzo de 2009

Silencios

Discutíamos ayer en el Taller de Escritura de Perkeo sobre la importancia del silencio para la creación literaria. Más que el silencio exterior, lo que nos preocupaba era el silencio interior, y éste sí que es difícil de lograr. Pero simplemente el hecho de que esos jóvenes, y más que jóvenes, pues ninguno de ellos había acabado todavía el Bachillerato, se preocuparan por estas cosas, le llena a uno de esperanza.

Al revolver entre los papeles buscando algo sobre todo esto, encontramos estas certeras y profundas palabras de Ignacio Sánchez Cámara (“La vida espiritual”, Blanco y negro 605, 30 de agosto de 2003, p. 16):

“La vida del espíritu es silencio y soledad, más no egoísmo ni aislamiento. Como enseñó Ravignan ‘la soledad es la patria de los fuertes y el silencio su oración’. Pero el silencio no es sólo ausencia de palabras; es una actitud interior que puede conservarse incluso entre el ruido y la multitud. El destino de la obra intelectual son los demás hombres. Pero sólo habla con verdad a los hombres quien se recoge en el silencio y en el retiro. Así, escribe Sertillanges, ‘todas las grandes empresas han sido preparadas en el desierto”.

jueves, 5 de marzo de 2009

¿Quién hay detrás?

Quizás uno de los elementos más interesantes de un blog es imaginar quién hay detrás de cada comentario. Vuela la imaginación. Alguien deja su nombre en clave, normalmente relacionado con su forma de ser, sus intereses, muchas veces es una sola palabra que esconde todo. El administrador del blog piensa, ¿quién es? ¿cómo es? ¿Qué edad tiene? ¿por qué se autodenomina con ese pseudónimo? y sobre todo ¿cómo ha llegado hasta aqui?

Es interesante pensar e intentar resolver estas cuestiones. Seguro que no acertamos con nuestras elucubraciones, pero cómo nos entretienen. Sobre todo para los creadores de un blog múltiple, que es el caso de Perkeo. ¿Y quién será...? nos preguntamos. Algunos nos dan pistas.

Es la magia del sobrenombre y del espacio abierto hacia la intervención. Un blog es siempre una invitación a la participación y al intercambio de ideas.

martes, 24 de febrero de 2009

Número 23

Presentamos aquí el número 23 de Perkeo, correspondiente al mes de febrero, en el que se reflexiona, entre otras cosas, sobre las relaciones de la literatura con las nuevas tecnologías:

Los retos de la universidad en el siglo XXI (II)
Luis Arenal
Entrevista a Pablo Luque Pinilla
Dos relatos breves
Miguel Luis Sancho
La cita de la red
Julio César Romano
Las Lagunas (Sierra Morena)
Luis Ramoneda
Niebla
Fernando Rodríguez Borlado
El arte de escribir
Adolfo Torrecilla
El encuentro de Descartes con Pascal joven
en el Teatro Español

Francis Alonso
Sobre una de las grandes novelas del siglo XX
Adolfo Torrecilla

viernes, 20 de febrero de 2009

Y a esas cosas

Y a esas cosas nos agarramos, que son mínimas expresiones de nuestro estar vivos. Y parecen poéticas, pero no deseo que así sean. Son normales. Las de siempre. Uno se detiene, las contempla y saca un jugo que sólo él es capaz, pues es personal, suyo. Y no son poéticas, son de cada día.

Por suerte, en mi trabajo, atravieso al lado de una camelia. está a punto de romper sus flores, rojas serán, si no falla. Y las veo cada mañana, en una penumbra sin sol. Y digo, son mías, aunque no lo son. Me pertenecen, pues las veo cada día.

Me agradan estos segundos que comprueban cómo la vida sigue.

sábado, 14 de febrero de 2009

Oda sobre una urna griega

El arquitecto Ignacio Vicens nos recitó el otro día estos versos de Keats a una urna griega... y el eco de su voz todavía perdura:

When old age shall this generation waste,
Thou shalt remain, in midst of other woe
Than ours, a friend to man, to whom thou say'st,
'Beauty is truth, truth beauty,' -that is all
Ye know on earth, and all ye need to know.


(Cuando la vejez a nuestra generación consuma,
sobrevivirás entre la angustia de otros,
tú, amiga de los hombres, a los que siempre dices:
'La belleza es verdad, y la verdad belleza
-Todo eso y nada más habéis de saber en la tierra.')

John Keats, Poemas escogidos, ed. y trad. de Juan V. Martínez Luciano, Pedro Nicolás Payá y Miguel Teruel Pozas, Catedra, Madrid, 2005, pp. 124-125.

lunes, 2 de febrero de 2009

la muerte indigna

Hay temas que son intratables. El de la muerte, por ejemplo. He comenzado a leer un libro titulado El buen adiós. El prólogo es de Alejandra Vallejo-Nágera.

Trascribo unas palabras: "Nuestra disparatada sociedad muestra pasmosa apertura a lo soez; se blasfema en una canción, copula en el escenario o defeca en el cine sin que la gente se ofenda..., pero casi está prohibido hablar de la muerte con tranquilidad".

Cierto, solo se oye hablar de "la muerte digna", como si el dejarse morir cuando a uno le toca, sin adelantarse, fuera muerte indigna.

Gran paradoja.

martes, 20 de enero de 2009

Número 22

Un nuevo número de Perkeo, el primero del año 2009, que presentamos con la renovada ilusión de siempre. Teniendo como marco el mundo universitario y la reforma que en él se está produciendo, nos gustaría ofrecer unos contenidos que sirvieran para asomar la cabeza por encima del oleaje trepidante del día a día y que sembraran un poco de sosiego. Eso nos gustaría.

Pensamiento
Los retos de la Universidad en el siglo XXI (I), Luis Arenal
Entrevista
Entrevista José A. Ruiz San Román
Entrelíneas
Lujo existencial, Julio César Romano
Cuaderno poético
El hombre, Fernando Rodríguez Borlado
Crítica de libros y autores
La vida es sueño en Madrid, Francis Alonso
Crítica de cine
El Western del siglo XXI, Santiago Baena
Las horas del verano, Oliver Assayas, Raúl Pascual Bermejo

sábado, 17 de enero de 2009

Contadores de maravillas

Y si te paras a pensar, debería ser obligatorio una vez al día, como mínimo, y en silencio, verás lo increible, maravilloso y enigmático que es el hombre. Y lo que lleva por dentro, y lo que ha vivido, y lo que ha dicho, hablado, experimentado. Pero quizá lo maravilloso es cómo cuenta sus historias. Somos todos contadores, unos con más gracia, otros menos.

Pero a veces no dialogamos, no hay comunicación. Esas conversaciones de amigos donde uno piensa en lo que va a narrar después, a la espera nerviosa de que el interlocutor acabe. Ni siquiera escuchamos.

Yo puedo presumir de tener un amigo que interroga, indaga e intenta desvelar hasta lo más oculto de tu historia, de tu anécdota. Escucha.

Sus preguntas son sinceras, llenas de interés. Te llevan hasta lo profundo de los hechos, hasta su explicación. A veces despiertas e intentas ser como él. Medio avergonzado de hablar únicamente de ti mismo le detienes: ¿y tú qué tal, Antonio?.

Me gustaría parecerme a él. Lo intento.

jueves, 8 de enero de 2009

La bolsa de plástico blanquita

Y tras estas fiestas en las que dos mundos antagónicos se encuentran, unos cargados de regalos y materias, otros de ilusiones y buenos deseos; me viene a la cabeza una pequeña historia irrelevante por su nimiedad. Han pasado años, bastantes y aún ronda mi cabeza. Veo a mi abuela vestida como siempre de negro entregándome una bolsa de plástico blanca, lisa, realmente limpia, sin mensajes publicitarios, sin nombre. Yo debía guardar en ella algo, da lo mismo lo que fuera. Mi abuela cantaba las excelencias de su regalo. "Mira que buena bolsa blanquita". La desdobló con minuciosidad, con el mismo entusiasmo con que la guardó. Por fin me la dio.
Era solo eso, una bolsa.
Aún intento valorar esas cosas insignificantes que tenemos, intrascendentes, que nos alargan el corazón.